Todos escribimos nuestra propia historia, no dejes que otro lo haga.

21 feb 2012

Can't be perfect.

Ahí estaba ella, sentada en su cama, sin saber que hacer, neutra, triste, feliz, no sabía como. Había sido un día como todos, ir a la profesora particular, ver a su novio, ir a su casa a estudiar, o intentar estudiar. Pero bueno, ahí estaba, en su cuarto, ya se había puesto a escuchar un poco de música, y pensaba si la vida que estaba llevando era la que ella quería tener, pensaba si lo que hacía era correcto. No se sentía suficiente,  no se sentía segura, y la entristecía aun más sentir eso. Por momentos sentía que estaba sola, muy sola, y lloraba. Pero después notaba que no era así, que tenía amigas que se preocupaban por ella y que iban a estar en las buenas y en las malas. La entristecía saber que las cosas, las amistades, las relaciones tienen un final, porque no es lo que ella quería, ella quería que todo dure para siempre, que nada se acabe, pero es imposible, hasta la vida misma se acaba en algún momento. Nacemos, vivimos y morimos, son las reglas de la vida y se tienen que cumplir, no hay forma de no cumplirlas. Le gustaba su presente, pero no sabía que pasaría en su futuro, no quería que su vida cambie, no quería crecer, no quería perder lo que tiene ahora nunca. No le gustaba la idea de caer a la realidad y saber que en algún momento de su vida iba a perder muchas cosas, cosas importantes, personas importantes. Desde ese día notó que debía darle mas importancia a las personas que quería y que tenía que disfrutar su vida a pleno, sin importar lo que piensen o lo que opinen los demás. Hacer cosas que a ella le hagan bien y que a las personas de su alrededor también, pasar tiempo con la gente que ama y no dejarlas ir jamás. Sabe que las cosas  en algún momento terminan, pero  no por eso no las va a disfrutar mientras estén. No por eso, va a dejar que las personas que ama se alejen de su vida, por miedo a perderlas más tarde, las va a cuidar mucho más.